INTOLERANCIA


INTOLERANCIA

Fue una película de 1916, dirigida por D. W. Griffith, pero a lo largo de la Historia, la intolerancia ha ido marcando el actuar del hombre para producir las peores calamidades. La intolerancia, creo, es fruto de la ignorancia y del temor a lo desconocido. La intolerancia ha producido guerras, muerte, persecuciones. Ha hecho brotar lo que peor puede tener el ser humano.

Una cosa es estar en desacuerdo y otra es no atender razón alguna y como se dice “cerrarse a la banda”, obcecarse, poniendo por delante de todo la opinión personal, estando convencido de ser el poseedor de una verdad única.

Generalmente el intolerante extremo es un fanático y se puede ser fanático político, religioso, musical o más (no confundamos, por favor, “fan” que viene del inglés y se traduce y usa como seguidor). El fanático no admite discusiones sobre lo que piensa o dice creer. Hará todo lo que esté a su alcance para que aquello se universalice.

El intolerante es un verdadero peligro. Las sociedades en el mundo, no van hacia adelante cuando la intolerancia se entromete. Es lo que la oscuridad a la luz. Y en la oscuridad habita el peligro.