“PURO ÁNCASH” NO ES LO MISMO QUE ÁNCASH PURO


Foto DEDOMEDIO

Waldo Ríos ha sido confirmado por el poder judicial, como presidente regional de Áncash, al pagar el millón de soles que le debía al Estado desde que lo sentenciaron por recibir billete (miles de dólares) de Montesinos.

No se trata de un caso de pérdida de la memoria colectiva de toda una región, sino la conveniencia personal llevada a las urnas. Los amigos de “Puro Áncash” pagan.

No se entiende de otra manera si Ríos, primero no quiso pagar, luego organizó el sorteo de un auto, acto que fue detenido por la correspondiente dependencia del Ministerio del Interior, por no contar con la licencia respectiva (y porque supongo que una “rifa pro yo” no puede darse en una sociedad que se respete). Sin embargo, pagó el millón, gracias a los aportes de varios ciudadanos que según se sabe, tienen deudas grandes, que son públicas (Centrales de Riesgo dixit) y prefirieron apostar su platita a caballo

Claro, en un primer caso, la presunción de inocencia, hasta ahora muestra al ex-presidente ancashino, como un angelito tras las rejas. Áncash parece tener un destino delincuencial en su dirigencia. Salen de una y sucede lo increíble: ¡votan por entrar en otra! No pueden decir que no estaban avisados, porque antecedentes tenían. De pronto votaron por él porque prometió dar 500 soles a cada ancashino, con el dinero procedente del canon.

Lo tremendo es que esto que se reproduce en diferentes lugares del país y que aquí es clamoroso, es visto como “lo más normal” y la frase que se hizo famosa, “roba pero hace obra” adquiere aquí una dimensión inusitada.

No hay nada que no se haya visto antes, nada que esperar. Bueno, quizá si: el desparpajo de un delincuente que se ampara en la ley (bueno, aunque eso, también se ha visto). ¿Lloverá para arriba?

 

Foto: “DEDOMEDIO”