LA VUELTA DE LOS HOMBRECITOS AMARILLOS


AMARILLO

El hombrecito amarillo era el símbolo de la vergüenza. Significaba que no habías pagado algo y alguien, para cobrarte, humillándote, contrataba hombrecitos amarillos que eran bien visibles y hacían de todo para poner en evidencia pública al deudor. Desde plantones frente a viviendas y oficinas, hasta desplegar carteles exigiendo que pagaras y presentándote como un delincuente.

Los hombrecitos amarillos fueron un arma usada para coaccionar y finalmente se prohibió la práctica.

El hombrecito amarillo parece haber vuelto.

Por lo menos eso es lo que parece en esta ciudad donde el color está ganando espacio, para decir un “aquí estamos, haciendo”. Poco a poco invade Lima tratando de demostrar eficacia. Amarillo visible, amarillo bilis, amarillo-“amarillo”.

Creo que se hizo bien en terminar con los hombrecitos amarillos y su infamante labor.

Habría que estar atentos, porque podrían estar reapareciendo: el color los delata.