PEQUEÑECES QUE DESTROZAN


SACAR LA LENGUA

Mientras matan a policías en Lima, y a periodistas del humor en Francia, a unos para robarles y porque son policías y a los otros en “castigo” por disentir de ideas o modos de pensar; mientras la corrupción avanza inexorable en nuestro Perú; la delincuencia campea y lo bueno se esconde para que no lo vean y no ser blanco fácil, cruzan insultos, chanzas, frases de tufo lumpenesco y basura variada entre quienes deberían guardar, no ya una compostura esperada, sino el recato mínimo que exige la investidura misma de su cargo y el título que ostentan. Mientras alrededor el mundo cae a trozos, las frases navajeras compiten por audiencia: lo que es basto y banal se hace notar gritando. ¿Dónde creen que están? ¿Qué es lo que se han creído?

¡Pobre nuestro país, acosado por los cuatro costados, comido desde dentro, juguete de los vientos! Se gobierna por tweeter,  se roba impunemente, se depreda todo lo imaginable, se mata, no se castiga nada y no sucede… ¡nada!

Siguen los chismes de farándula, los “ampays”; “figuretear” resulta ser lo máximo y mientras nos dan como alimento la sopa aguada de las “noticias” bobas se aplaude a quienes nunca fueron y tampoco serán.

¿Qué es lo que nos pasa?… Esta pregunta me la hago muchas veces y no encuentro respuesta.

Tal vez sea muy simple y complejo a la vez: educación, amigos; eso es lo que nos falta y toma generaciones conseguirlo, pero es mejor empezar ya sin esperar mañanas que no llegan, ni “ayudas” prometidas.

Hay que empezar de cero porque no se puede sembrar entre basura  y eso es lo que hacemos hasta ahora.