EL SOBREVIVIENTE


RELOJ ARENA

Cuatro infartos al corazón, tres infartos al cerebro, hipertenso, diabético, tres meses completamente ciego, medio cuerpo del lado derecho paralizado dos meses, algunos días sin poder hablar, los labios del lado izquierdo sin sensibilidad (como lo que produce la anestesia del dentista), visión de túnel, psoriasis que va y viene… Todo esto en una sola persona: en mí.

Gracias a Dios que estoy vivo y casi veo el velo protector que me rodea. Pienso que no hay cosa más bella que despertar en las mañanas, escuchar la risa de mi nieta y saber que tengo tanto amor rodeándome.

Doy gracias por la vida que me permitió tener padres maravillosos, casarme con la mujer que amo, tener hermanos increíbles, uno que ya se fue y la que vive y sigue como guía. Doy gracias por las dos hijas y los tres nietos que me permitieron conocer la alegría. Doy gracias por haber tenido la oportunidad de compartir con miles de alumnos, por los amigos buenos… ¡Tengo tanto que agradecer que a veces me parece que me faltará el tiempo para hacerlo!

Por eso, aquí, quiero darles las gracias y adelantarme. Quiero que sepan que Gracias a Dios y a ustedes, vivo.