¡AGÁCHATE, QUE AHÍ VIENE LA BALA!


BILL BALA

En realidad, nada por qué preocuparse si no se es delincuente. No lo buscan a uno los sicarios y la moto no es un vehículo que llame a pesadillas.

La población que no tiene prontuario ni ingresos a una comisaría debe estar tranquila porque la cosa no es con ella. Es asunto de delincuentes, pandillas y de asesinos-niños.

Es un tema de “profilaxis social”: se matan entre ellos y se limpia la cancha. A los que quedan se los encarcela y pensarán que mejor se hubieran muerto.

La inseguridad no existe: es una palabra a la que si el prefijo “in” se le coloca detrás, tendremos una “seguridad in”. Es un tema gramático.

Gramático, “político”, esperpéntico, patético, psicótico: el tema es problemático.

Tanto, que las declaraciones no amilanan, los resultados que se difunden por aire, tierra y mar a toda hora no convencen ni asustan.

Eso sí: en cada intervención es importante enseñar los zapatos, para que vean todos que están sucios por el diario combate.

A ver si los que no son “profilaxeados” se asustan con la bulla y dejan de fregar, porque hay cámaras, micrófonos, luces, máquinas fotográficas, grabadoras y flashes: es que hay que declarar.

El tema es problemático, díganme: ¿un ¡carajo! y se arregla la cosa?