BENEDICTO Y MARCO


ESCUDO PNP

Si nos guiamos por los significados de los nombres, Benedicto significa “Bien Dicho” y Marco, es un “Hombre Combativo” (proviene de “Marte” el dios de la guerra de la mitología romana).

Curioso, Benedicto Jiménez y Marco Miyashiro son policías en retiro. Son amigos, compañeros.

Jiménez es además abogado, mientras que Miyashiro llegó al grado más alto de la Policía. Curioso.

Jiménez quiso ser alcalde de Lima, se transformó en el “sheriff” (“chérif” para ponerlo fácil) y perdió la elección.

Miyashiro es ahora regidor metropolitano del Concejo Provincial de Lima.

Benedicto y Marco son y serán recordados como los que capturaron a Abimael Guzmán. Son los “hombres Dincote”.

Benedicto escogió el camino equivocado y se alió a la delincuencia; hoy está prófugo de la justicia y la policía lo busca.

Marco opina que Jiménez es una vergüenza para la Dircote.

A Marco Miyashiro lo conocí personalmente durante el gobierno de Alejandro Toledo. Me pareció un hombre serio, reflexivo, que medía sus palabras antes de hablar, parco. De Benedicto Jiménez supe solo por los medios.

Vi una entrevista en televisión al recién electo concejal Miyashiro y me pareció el mismo hombre prudente, pausado y reflexivo que conocí hace tiempo en Palacio de Gobierno.

Le escuché dos cosas importantes: toda su vida ha estado marcada por la disciplina y que al ser liberado, cuando fue rehén del MRTA en la embajada de Japón, prometió hacer una buena acción cada día, por el resto de su vida, en beneficio de sus semejantes. La disciplina que aprendió en su hogar y continuó practicando en el colegio militar “Leoncio Prado”, luego en la Escuela de Policía y a lo largo de su carrera, nos asegura que está cumpliendo la promesa religiosamente. A mí, personalmente, me da mucha confianza un hombre que cumple sus promesas: ser concejal es una nueva manera de hacer buenas acciones. Muy buena manera.

De Benedicto Jiménez no se sabe nada.

General Marco Miyashiro: ¡usted vale un Perú!