HAY UN CIERTO OLOR…


CLIP EN NARIZ

Lima se ha despertado y en apariencia nada cambió; sin embargo hay un cierto olor en el aire. Olor común, que es un mal olor.

Tenemos para cuatro años por delante y el olor, que lo impregna todo, es tremendo, pero puede ser que nos acostumbremos: los que viven en medio de la basura, con el tiempo la ignoran. Y lo terrible es eso, que se acepte que las cosas vienen así y peor, que se haya elegido el que así sea.

Ha amanecido como siempre pero hay muchos que sonríen y se frotan las manos porque saben a ciencia cierta que lo que nacía y era una amenaza para ellos, sus estilos de vida y su “futuro” se lo lleva la corriente del “no te preocupes”.

La corriente de aguas servidas que dejará al bajar restos de lo que esas aguas llevan.

La Lima que pudo ser,  ya no será.

Seguirán asesinando las combis asesinas y lo que pudo ser amabilidad, “permiso”  y “por favor” dejará paso a una risita cachacienta que significa que nada de eso será:” ¿vieron?”. Nada de nada, en realidad.

Ayer, el sol por solidaridad, salió con timidez y creo que vergüenza, porque  Lima tendrá la misma lluvia de siempre: pequeña y persistente. Esa lluvia que no lava las cosas sino que ensucia todo.

En Lima los gallinazos regresan; gallinazos que vuelven porque hay promesa de carroña.

Llegan a esta Lima que pudo ser y no será.