KE ZUERTE¡


GANASTES

La realidad supera a la ficción y nuestras peores pesadillas son un chancay de a medio* al lado de lo que sucede.

No es raro que andemos a la cola de todo y hasta la economía que caminaba en alza, se cae en nuestro país.

El vale ganador de un “raspa y gana” proviene de la cafetería de una universidad limeña. Una universidad privada, cara y que apuesta evidentemente, por dar una educación de calidad.

Que en una universidad no se sepa lo que pasa en su cafetería (aunque la tenga un concesionario) al extremo de emitir un impreso (con logotipo y todo) con un error ortográfico así, nos dice que de pronto no debe saber bien lo que sucede en aulas, cursos y etcétera.

Ganastes” es un error común cuando se habla y esta es una prueba de que se escribe como se habla: mal. El tema es peor si proviene de una universidad, aunque el autor sea un concesionario. Hay algo que se llama “control de calidad” y aquí parece que la calidad no tiene control alguno.

¿Qué hacer en un mundo donde las universidades te anuncian que “ganastes”, decimos “vistes”, “estábanos” y nos acostumbramos a hablar y a escribir destrozando el idioma y nadie nos corrige?

Este es un “tema menor”, un accidente; de repente un error.   Pero es un ejemplo de lo que está pasando y una muestra para que después no nos quejemos si se fabrican títulos en Azángaro, se miente en los CV´s, se dice haber estudiado en sitios que no existen y estamos como estamos.

Construimos nuestra propia desgracia y como dicen “no es moco de pavo”.

________________________________

 

*”Chancay de a medio” se refiere al precio antiguo y hoy imaginario (0.5 centavos de sol) del pan dulce llamado “chancay”.