SERÍA DESASTROSO NO APRENDER AHORA.


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La excarcelación de los integrantes de Movadef que cumplían prisión preventiva mientras su proceso se desarrolla, ha indignado naturalmente a una gran mayoría.

Indigna que quienes forman parte de una horda asesina y sanguinaria, aunque lo nieguen, sean vistos como víctimas de una “injusticia”, cuya reparación es la libertad, aunque esta sea de unos pocos meses mientras se les sentencia.

Lo que a la ciudadanía le parece una burla, a los jueces no les pareció tal y el problema está en que a la Fiscalía la responsabilizan de no hacer bien su trabajo y no fundamentar correctamente los alegatos; en una palabra, que las pruebas presentadas no eran suficientes y sólidas como para convencer a los jueces.

Si ese es el asunto, estamos una vez más ante un descuido. Uno que está costando caro porque presenta el hecho como una victoria legal de los acusados.

Personalmente creo,  a la vista de las informaciones, que Movadef es Sendero Luminoso y que ambos comparten la sangre vertida y la insania, repito, aunque esto sea negado por los primeros. Mi opinión que se funda en lo que visto y lo que pueda saber, no es una opinión legal; es la opinión de quien como millones de peruanos ha sido una víctima y no quiere volver a serlo aunque los criminales cambien de nombre y “blanqueen” su actuar.

Si lo que ha sucedido ocurrió por incuria, tenemos que aprender que no basta con gritar “al ladrón” sino presentar pruebas incuestionables. Si el problema fue de la Fiscalía o de los jueces, el resultado me parece igual de desastroso, pero la lección debe quedar: asegurémonos siempre no sólo de actuar correctamente, sino de poseer pruebas palpables de aquello que decimos.

Mi conclusión es simple: estoy tan indignado como la mayoría por el hecho de la excarcelación, pero creo que nadie debería estar en la cárcel sin pruebas absolutas en su contra. Esto del Movadef es un desastre y ojalá que nos sirva y aprendamos a hacer las cosas bien, todos, “de rey a paje”.