¿EL CHOCLO SE DESGRANA?


 

CHOCLO

Cada vez va quedando más pelada la mazorca.

Una vez más, con razón o sin ella, la banca del Gobierno ha mermado y los que ya se fueron denuncian hostilización “montesinista” (¿un tic o una realidad?). Pero es que algo pasa, cuando la mazorca parece estar en camino a convertirse en marlo.

No sé bien si es un síntoma de los tiempos que corren, los granos eran débiles o buscaron integrar su “pepián de choclo propio”. El resultado es que se va complicando la tan mentada “gobernabilidad” y un barco a la deriva, sin gobierno, podría estrellarse contra las rocas empujado por una mar movida, como la de estos días.

Gobernar, lo han dicho en todos los tonos, no es tarea fácil, sobre todo si las ideas se confunden y se da más valor a lo accesorio, aplazando o pasando al olvido lo importante. Lo importante, que es lo que produjo votos y alimentó esperanzas. Lo importante, que es lo que aglutinó y produjo una mazorca plena.

Esta parece ser hora de despedidas y rencores; la vieja conocida como “hora de los loros”. Van saliendo uno a uno los alumnos antes que toque la campana, el aula se vacía y el maestro se queda solo, pensando que algo malo dijo.

El choclo desgranado, las carpetas vacías, símbolos bien corrientes de lo que está pasando. Si pasa en el congreso, donde al final son pocos, no quiero ni pensar que es lo que está pasando en todo mi país.