OBLIGATORIO


PLAZA SESAMO.

No sé por qué la palabra “obligatorio” me cae mal.

Debe ser porque siento que nadie debe hacerlo con nadie; supone  que hay que forzar a alguien para que haga algo y esto sucede contra su voluntad.

No me parece que haya un voto obligatorio, que exista el servicio militar obligatorio y que se obligue a ahorrar para la vejez a  los peruanos.

Esto debería ser potestativo. Estoy seguro que el argumento será: “si no fuera obligatorio nadie lo haría”. Estúpido argumento que considera a los peruanos seres sin capacidad de discernimiento. Pobre argumento de los que creen en un “papá gobierno” autoritario y que los peruanos somos unos menores de edad irresponsables.

Me parece que no andamos en épocas de tiranía cuando la obligatoriedad es obligatoria y su incumplimiento punible.

Vivimos en una democracia, donde debe privar la libertad; lo que sucede es que parece que solo al sentir tocados los bolsillos se protesta. Pienso que el tema es mucho más de fondo y que implica más de lo que se cree.

La obligatoriedad ofende a la razón. Por lo menos así lo creo.