ES MÁS FÁCIL DECIR “JAU!” QUE DECIR ¿ “CÓMO HAS ESTÁU…”?


HIAWATHA-DISNEY.

-La frase del título viene de una película animada de Disney, donde aparece el jefe, padre de Hiawatha, cantando una explicación para su saludo al “hombre blanco”, con levantada de mano enseñando la palma y todo, que significaba “no tengo armas” (¿un antepasado del hoy popular “manos limpias”?).-

 

Es bastante sencillo decir qué NO hacer. Más difícil es decir lo que habría de hacerse. Me refiero, claro, al tema “del momento” para algunos, aunque para otros (que son más) esté lejano y sea algo lo suficientemente exótico para considerarlo un accidente que modificará muy poco el modo de vivir.

La elección de un candidato, cualquiera que este sea y sin importar el cargo al que aspira, debería ser algo meditado.

Sin embargo, en un mundo donde nuestra atención se divide en mil, atraída constantemente por asuntos que reclaman atención, el tener que elegir suele ser una lata y si eso implica detenerse, pensar y evaluar, el asunto es peor.

Se juzga que “ese es asunto de otros” y que “salga quien salga, seguro lo hará mal”. Así las cosas nos desinteresamos y cuando se convierte en un fait accompli y no nos gusta o afecta de alguna manera a nuestros intereses, reaccionamos con indignación, protestamos y como se dice vulgarmente, “lloramos sobre la leche derramada”.

Por eso es importante SABER. No importa que el nuestro sea UN VOTO. Nuestra opinión sumada a otras muchas, puede ser decisiva. Dije nuestra opinión y no habrá forma de tenerla si es que los candidatos no comunican sus programas. Nunca podremos decidir a ciegas porque estaremos jugando nuestro futuro a la “ruleta rusa”.

Por eso es importante que cada candidato COMUNIQUE. Que nos diga cuáles son sus prioridades, porque sabemos que todo es urgente. Nuestro derecho es CONOCER y su deber es, aunque parezca raro, INFORMAR.

No bastan las líneas generales, las palabras inmensas pero huecas, las promesas gaseosas y vacías. No basta una sonrisa, ni tampoco debe bastar el que se cacaree honestidad. Todo eso lo puede aducir cualquiera, pero tener un plan sensato, no es de improvisados ni de los mercaderes de votos. En comunicación efectiva, primará siempre el fondo. La forma es importante, pero no decisiva; por lo menos no es así si el voto es informado.

Por eso al principio decía que los consejos de lo que NO hay que hacer, son parte del sentido común. El meollo de todo no es la sonrisa o no debería serlo en modo alguno. Votar no es como escoger naranjas. Los candidatos no deberían verse como productos de bajo compromiso como un chicle o una “fruna”; son, hablando en marketing, de alto, altísimo compromiso. El real contenido de lo que van a hacer es lo que orientará (o debería hacerlo) a la hora de votar. Lo demás es papel de regalo, cintas y envoltura. Votar es cosa seria y querer ser elegido también.

 

ILUSTRACIÓN: Hiawatha de Walt Disney.