AMPAY ME SALVO Y SALVO A TODOS MIS COMPAÑEROS


AMPAY ME SALVO

Jugábamos cuando niños y era todo más fácil. Era un tema de solidaridad; de pronto una solidaridad interesada, porque lo que importaba era ganar. Sin embargo, jugando, practicábamos inconscientemente eso que ahora falta.

Falta cuando no se cede el asiento en un micro a alguien que a simple vista lo necesita. Falta cuando se toca la bocina en la esquina de un hospital, porque se nos hizo tarde, queremos llegar y los carros “no avanzan”. Falta la solidaridad en este “país de emprendedores” donde cada uno solo se mira a sí y no le importa el o lo que pasa.

La solidaridad que es el nombre declarativo de un partido político, no parece estar muy presente en el Perú. Nos “solidarizamos” por Facebook e “in péctore”, “nos solidarizamos” para encubrir a otros y a nosotros mismos,  pero  a la hora de los loros, cada uno toma su camino y ni mira a los lados.

Es que cada uno tiene su propia preocupación” es el argumento y eso nos hace, no un país, sino 30´000,000 de islas que flotan en la niebla.

 

 

 

 

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Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

4 comentarios sobre “AMPAY ME SALVO Y SALVO A TODOS MIS COMPAÑEROS”

  1. Me vino a la memoria algo que leí sobre una entrevista realizada a Edmund Hillary al coronar el Everest; él mencionó que la mayor fortaleza de los expedicionarios sobre el monte fue su espíritu de equipo. Recordó que tomaron la decisión de que alguno de ellos llegaría a la cima y por supuesto, todos querían ser quien la coronara pero lo más importante para todos era que “alguno de ellos lo lograra” y en ello enfocaron su esfuerzo. Podríamos citar miles de ejemplos en los que desafortunadamente, las prima donnas se empeñan en alcanzar las cimas con extraordinarias habilidades y talentos pero no hacen gala de esa fuerza que cohesiona y es tan básica para ciertos asuntos : aprender a trabajar juntos con entusiasmo y compromiso.

    1. Ser “equipista” es más difícil que ser “protagonista”. El equipo siempre requiere de varios, que son varias inteligencias que pueden dividirse la victoria. El protagonista suele ser un solitario que pocas veces sabe lo que es la amistad. 🙂 🙂

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