EL BARRIO


Yo

Hoy es un concepto que aunque existe, no suele darse en la realidad como antes. El barrio era un mundo; un mundo cercano y pequeño en el que uno se movía cómodamente, con puntos de referencia bien definidos. “Llegar al barrio” era sentirse protegido por un entorno familiar no sólo en cuestión de personas sino de cosas.

Mucho se ha escrito sobre él y no seré yo quien diga nada nuevo, es un tema de sociología urbana y mi aporte, pobre, viene desde el recuerdo.

Mi barrio tenía como eje central la calle Ayacucho, en Barranco, cerca del Parque Municipal y de la “bajada de baños”. Una calle pequeña, de dos cuadras, que no dejaba mucho a la imaginación. También estaba cerca la bodega de Piselli, de la que fui vecino cercano muchos años después (pero esa es otra historia y otro barrio).

En la calle Ayacucho jugábamos pelota porque era tranquila, seguro que para la molestia de los vecinos. A veces un patrullero llegaba a confiscar la pelota (alertado, estoy seguro) y no valían las súplicas ni el echar la pelota en el pequeño jardín de la casa de enfrente, que tenía un muro. La diversión se iba a la comisaría y había que caminar si uno quería recuperar,  luego de una espera y la consiguiente reprimenda, la bola.

También –casi hijo único- jugaba carnavales, un día con mis amigos en las terrazas de la casa, otro yendo a casa de Carlos (que tenía una especie de jeringa grande, de bronce, que una vez llena de agua, disparaba un chorro “mortal”) el resto, desde el balcón cerrado que daba a la calle, tiraba globos mojadores a los sorprendidos y enfurecidos paseantes (que no eran muchos, pero eran) que a veces tocaban el timbre y se quejaban. A veces, trataba de hacer lo que había visto que mi hermano Panchín y sus amigos hacían: desde la terraza de arriba lanzaban globos de agua a quienes estaban abajo, en la “bajada de baños” que no sabían, ni imaginaban siquiera el origen del globazo. Por supuesto, las fuerzas no me daban y mis proyectiles se limitaban a mojar algún techo.

El barrio tenía sus habitués en el “pavero” (o sea el vendedor de pavos), el “kerosenero” que llevaba las latas de combustible en su triciclo, un vendedor de suertes y “Don José” que vendía el periódico. Más esporádicos eran el afilador de cuchillos, varios ropavejeros, el “escobero” (al que yo imitaba de chiquito) y en verano los infaltables heladeros que tocaban corneta o campanillas, dependiendo si eran amarillos (D´Onofrio) o blancos (Nizza); de pronto en las noches, alguna vez, el ritmo anunciaba a los “humiteros” y muy raramente una casi desconocida “revolución caliente” aparecía.

Ahora que lo pienso, mi barrio se reducía a la calle; supongo porque mis recuerdos más fuertes vienen de una época en que, como chico solitario que era, el mundo para mí se había reducido.

Pero después vi otros barrios, casi otros países, a los que me asomé y en los que participé de vez en cuando. La memoria me trae idas en tranvía, caminatas, amigos, conocidos y mil conversaciones donde las escaleras de mármol servían de asiento.

Sería largo destejer la alfombra de esos días y laborioso hacerlo. Lo único que sí quisiera decir es que ahora casi ya no hay barrios, sino covachas individuales, donde la socialización ha desaparecido y “la calle” ya no es lo que era y tenerla tampoco significa lo de antes.

No sé si entonces éramos más bobos o inocentes.

 

Anuncios

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

4 comentarios sobre “EL BARRIO”

  1. Yo conocí, con variantes casi todo lo que relatas.Los barrios se han marchado, junto con las almacenes, los cines, los canillitas, el jugar en la vereda.
    A mí me dejó recuerdos muy gratos, el saltar a la cuerda o jugar a la rayuela, con las compañeritas del barrio.
    No sé si es mejor o peor, el disfrute actual de la infancia,es a no dudarlo completamente diferente.
    Gracias por recordar.
    Un abrazo.
    Hasta pronto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s