ESCUCHO LAS CAMPANAS OTRA VEZ


campanas

Hace algún tiempo publiqué un post que se titulaba “Las campanas”. En él decía que las extrañaba y que su tañido era ya un recuerdo para mí.

Pues bien, ahora que nos mudamos, de pronto el sonido ha regresado y marca las llamadas a misa en una iglesia cercana. Han vuelto momentos de la infancia, novelas leídas hace ya muchos años (“Por quién doblan las campanas”), imágenes de pueblos en la sierra con sus cielos azules y nubes que, como las ovejas de abajo, muestran sus copos blancos.

Es curioso, pero este agregado sonoro me ha cambiado el ánimo y siento que esa voz que llama, viene de otros sitios y me lleva con ella.

Estoy contento porque oigo las campanas y quiero compartir esa alegría. Sé que escribiendo y contándolo tal vez a alguien contagie. Por eso es este post, que aunque no suene a importante, lleva el sonido de campanas, que a mí me gusta mucho.

Anuncios