¿KO-RRUPCIÓN? (ritornello, andante con moto)


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La corrupción aparece por todas partes, pareciera que quiere dejarnos KO, fuera de combate, fuera de juego.

Resulta que es corrupto el rey y corrupto el paje, nadie parece salvarse y la inmundicia esparcida con ventilador salpica por todos lados. De vez en cuando se escucha un débil grito de alerta, porque la bulla es tan grande que minimiza lo que habría que escuchar.

No puede ser que en la policía, el ejército, el poder judicial, el congreso, el ejecutivo, la universidad y en no sé en cuántos más lugares que se suponía confiables, no se pueda confiar gracias a elementos o actos que hunden sus raíces en el excremento.  El país va dando tumbos de bajada, batiendo records de vergüenza, sin –parece- darse cuenta que el fondo está tan cerca que casi se lo toca. Los optimistas dirán que solo queda subir. Los realistas vislumbrarán que todavía es posible caer un poquito y arrastrarse al llegar al final.

¿Qué esperamos? Tal vez sea un trofeo, pero lo que presumo es que, el mal hábito manda, haremos trampa para salir primeros, “Summa cum laude”, vencedores totales.

Si en el jirón Azángaro se falsifica todo, somos los reyes de la copia pirata, ofrecemos currículums bamba, mentimos en el peso, robamos gasolina y cobramos, sin pestañear, por otros… ¿algo nos detendrá?

No lo creo: tenemos que ganar y decir “¡no nos ganan!” aunque para lograrlo tengamos que engañar. Y mentirnos.

 

SEÑALES


 

S. Humo

Las señales se producen cuando algo pasa y Francisco, este Papa, viene enviando muchas, señal que bastante sucede donde lo acostumbrado era mantener las “costumbres” que no siempre son buenas, sino costumbres nomás.

Las señales son vistas por muchos como indicio que la esperanza sobrevuela territorios que no solo no veían el sol desde hace siglos, sino que las “costumbres” habían convertido en simples mapas.

Si “el Papa bueno” abrió las ventanas para que entrara el aire a las habitaciones, Francisco ha salido por una de ellas y ha empezado a volar, reconociendo cosas que muchos escondían. De pronto, las actitudes cambian regresando a un origen que se fue deformando bajo el peso del oro, el poder y la pompa. Un origen sencillo que terminó en Mercedes, trono de oro y corte aduladora.

La esperanza, como debía ser, alcanza a todos y a los más pobres les devuelve la fe para vivir. Es verdad que hay muecas de disgusto, murmuraciones varias y sonrisas que dicen “pronto se cansará”. Los que están descontentos es porque pierden algo: pierden lo acumulado, las venias, las prebendas, los oropeles varios, las zalemas. Pierden lo que tomaron de los otros, esos a los que siempre falta.

Francisco da señales de cambio en una institución que dormitaba anquilosada en el sofá mullido de la Historia;

es solo un aire nuevo, una esperanza. Son pequeñas las semillas que vuelan. Son pequeñas, porque el peso de siglos no deja por ahora que las grandes despeguen, pero pronto el terreno –que antes se había convertido en mapas- tomará el color de la esperanza y asistiremos todos al brote de las flores.

Son señales las que hay, Francisco, y son buenas señales.

QUÉ VERGÜENZA… : PRIMER LUGAR


Coca foto diario 16

Ocupamos como país el primer lugar en el mundo.

Un puesto destacado, importante; razón de comentarios y citas, de aparición en listas donde se rompen records.

El Perú, nuestro país es el primer productor de hoja de coca del mundo. ¿El producto  que se vende como “mate” en bolsitas filtrantes? Sí, el mismo. ¿El producto que sirve para hacer cocaína? Exactamente, el mismo.

Las proporciones de uso son totalmente distintas. Mientras la coca ilegal dedica miles de hectáreas a envenenar al mundo, a pervertir a todo cuanto toca, las bolsitas filtrantes no llenan un contenedor; son miles de millones de dólares contra lo que, supongo, no llega ni al millón.

Hace años que el Perú avanza firme hacia el puesto en el “podio”; no es de extrañar pues el cumplimiento de lo que pareciera ser la meta de algunos. Porque son solo algunos, estoy seguro; algunos entre los treinta millones de peruanos que somos. Sin embargo con una eficiencia digna de mejor causa y “ayudas” oportunas, se logra el vergonzoso puesto.

Ya un actor visitante, puso que estaba en Cusco, “capital de la coca”. Antes era, orgulloso, el “ombligo del mundo” y hoy lo reconocen como el centro, pero del “país-coca”.

Sé que hay preocupación y se trabaja sin descanso, en multitud de frentes, para que este cultivo ilegal se erradique. Sé también-lo veo en las noticias casi a diario- que la lucha naufraga en un mar inundado de dólares que no parece tener ninguna costa.

Mueren los valerosos policías y militares a manos de sicarios de esta hampa, que no tiene bandera y cuyos colores son el verde y el negro: verde por los dólares y la coca; el negro por la muerte.

Los ojos en el mundo enfocan al Perú: ¡campeones de la coca! Me da vergüenza, en serio, escribir estas líneas, porque intuyo que la hidra rabiosa que es el narcotráfico, tiene cien mil cabezas que renacen. ¿No hay ningún Heracles que la mate definitivamente?

Verde, como el de las hojas de coca, es también el color de la esperanza.

Foto: Diario 16

“¡SONRÍA, LO ESTAMOS FOTOGRAFIANDO!”


“¡SONRÍA, LO ESTAMOS FOTOGRAFIANDO!”

 

 

Fuente asat org. pe.

Las papeletas con fotografía que testifica la infracción, popularmente llamadas “fotopapeletas” han emergido a la protesta ciudadana que ve esta imposición de multas de tránsito como una manera de “recaudar” dinero a costa de los choferes y citan infinidad de casos en que las mencionadas multas se aplicaron en situaciones imposibles, como aquella en la que el vehículo “infractor” estaba guardado. Pareciera ser que algo raro hay en todo esto. En definitiva, como dicen “cuando el río suena es porque piedras trae”.

No es el caso de ciertos choferes de transporte público que acumulan papeletas y liquidan a la gente  en cualquier esquina, impunes totalmente. También eso es raro: que sigan manejando y no sean ni impedidos de hacerlo, ni vayan a la cárcel, continuando con su sembrío de víctimas mortales; quejándose además que los multen y promoviendo “paros”.

Son dos casos distintos y el olor es de miasmas. ¿Parte estrecha del mismo embudo para unos –los menos- y ancha para otros –los más? Huelen mal los asuntos del tránsito: un monstruo con distintas cabezas, de las cuales ninguna parece tener responsabilidad alguna.

Reforma es lo que se está pidiendo a gritos.

Acabar con los casos de dolo administrativo, unificar criterios bajo un solo timón y devolver autoridad a las autoridades que la perdieron y ahora son burocracia dorada, postes uniformados y ventanillas negras de recepción de plata.

Tiene que venir alguien que interprete el “¡basta!” que resuena, no como una chanza. El juego donde nadie tiene responsabilidad ni culpa debe acabarse ya. No podemos seguir viviendo en una ciudad donde el “ampay me salvo” sea la realidad de “autoridades” que miran fijamente donde las moscas vuelan. El tema de las “fotopapeletas” es una desvergüenza, como lo es el de los malos choferes impunes.

La factura nos va a llegar a todos en muy poquito tiempo:

Este río que suena y piedras trae, se puede desbordar.

Foto: asat.org.pe

 

 

 

 

 

COMER DE PASO


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Se ha hecho una costumbre, propia de la vida moderna, apurada y agitada, comer “alguito”, para “entretener al estómago” mientras se circula de un lugar a otro o se trabaja. Comer no es un acto de reparación de energías y un momento de placer gustativo tranquilo sino un apresurado “llenar el buche”, que está demostrado que no solo no hace ningún bien y no cumple funciones básicas, sino que produce enfermedades que vienen de una alimentación inadecuada y del stress, que no es otra cosa que la desesperación resultante por tratar de cumplir con todo lo que se tiene que hacer, aparece como urgente y agobia. El precio que se paga es altísimo.

A veces se pone como paradigma la vida descansada que se lleva en algunas provincias (cada vez menos, creo, por desgracia), o la regularidad a la que antiguamente estábamos acostumbrados: se comía en familia y había un tiempo reposado que servía como paréntesis tranquilo en medio de las labores diarias.

No es más lo que se usa. Un café rápido al empezar el día, un sándwich con gaseosa o galletas comidas en afán para el almuerzo, algún snack embolsado para mascar en los ratos perdidos, más café y terminar, a la noche con un pedazo de pizza (como premio), tal vez otra gaseosa y a veces un pastelito dulce. Me dirán que exagero pero con algunas variantes, carencias o adiciones así es la “comida” día a día del lunes hasta el viernes (o el sábado inclusive), para el domingo remolonear si se puede, hacer una comida (por lo general los domingos se almuerza tarde y mucho), picar algo a la noche (dormir con la barriga llena hace mal) y el lunes otra vez: vuelta a empezar.

Comer al paso, comer a las carreras, poniendo la atención en otras cosas es una realidad que ataca a miles de personas que miran el reloj, tienen “así” de  citas, contestan el teléfono apurados y cuando nada tienen que hacer, se lo inventan.

Yo no sé si será que los tiempos exigen que este sacrificio sea ofrecido a una divinidad veloz; no lo sé, pero intuyo las risas contenidas de los que vivían a otro ritmo y vivían mejor.

CARTA PARA PEGGY


CorreoPostalMailbox

El 21 de setiembre, Peggy Addington Smith de Nevada, EEUU, recibió una carta de su padre. Ella tiene a la fecha 69 años.

La carta vino del pasado lejano, porque cuando fue escrita por el combatiente John Addington desde Italia, ella tenía 3 meses y él moriría poco después allí.

La carta nunca llegó, hasta ahora, a su destinataria y hace más o menos 14 años el sobre fue encontrado en el estado de Missouri, en una pequeña ciudad, por una vecina que halló la carta mientras limpiaba la casa de unos parientes. ¿Cómo llegó la carta hasta allí? Se sabe que Addington, antes de ir a la guerra vivía en ese Estado. Peggy nunca pudo ver a su padre.

La carta fue entregada en una ceremonia especial junto con Corazón Púrpura, la condecoración que se otorga a los soldados estadounidenses que cayeron, o fueron heridos en batalla.

En la carta, John decía cuanto amaba a su mujer y a Peggy, su hija, a quien nunca conoció.

 
Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/106481-mujer-carta-padre-guerra-mundial?utm_source=browser&utm_medium=aplication_chrome&utm_campaign=chrome