CORAJE Y CARAJO: SUENAN PARECIDO Y NO SON LO MISMO


Dientes apretados

En mi post anterior hablé del tema de la violencia y creo –por los comentarios recibidos- que el tema no se agota. No lo hará, porque la violencia es lo que se esgrime cuando falta la razón y en el caso de las lisuras, cuando lo que faltan son palabras razonables. Quiero insistir que un ¡carajo! bien puesto, hace reaccionar; lo que sucede es que cuando se convierte en hábito no solo pierde su potencia sino que la sonoridad inicial y la sorpresa, menguan con la costumbre. Alguna vez reflexioné diciendo que los comerciales de televisión son como las lisuras de ese idioma: son cortos, atrayentes e inesperados. Un niño que mira televisión, fija por eso su atención en los comerciales, porque ofrecen un panorama distinto en la programación usual. Cuando se abusa de la transmisión de un comercial, este pasa a “formar parte del paisaje”, perdiendo su efectividad primigenia.

Hay una diferencia entre el coraje de Natalia como jugadora y entrenadora y el carajo que condimenta con otras palabras su vocabulario digamos que “motivador”. Puede parecer una gracia y ser causa de “memes”, comentarios o más. “Natalia es así” se dirá y surgirán comparaciones con un entrenador de fútbol conocido. ¿Son las lisuras de la entrenadora de voleibol un factor detonante? A simple vista se necesita de ellas para poder ganar. Yo no lo creo.

Es muchísimo más lo que se necesita: es la técnica de ella, la entrega de quienes juegan y la confianza que da saber que un país está detrás aprobando. Es bien cierto que un latigazo hace correr al caballo, pero la violencia nunca reemplazará a la razón. El miedo puede ser acicate pero desnaturalizará el logro.

Esto que digo es algo que parece banal y hasta superfluo, sin embargo nos pone frente a una realidad que estoy seguro provoca más violencia. Nos lleva al desastroso actuar de quienes –como los argentinos dicen- “prepotean”.

Será que nunca me gustó la prepotencia y siempre creí y creo en la razón. Los ajos y las cebollas en exceso hacen daño al estómago.