POLVO BLANCO


coke

Un manto blanco parece cubrir lavado de dinero, asesinatos, fechorías y más allá de lo que se ve físicamente.

No es precisamente nieve, sino la corrupción que traspasa aduanas, compra conciencias, hace “legal” lo mal habido, organiza fiestas desenfrenadas y corroe al país.

Es ese polvo blanco que cae de muchos dólares como si fuera caspa inundándolo todo y haciendo parecer que ya no hay salvación. Es un manto de blancura engañosa, porque en verdad tiene los mil colores de la podredumbre y el rojo de la sangre.

Suenan muchas alertas y sin embargo parece que sonara la alarma de un auto a la que no se hace caso por la repetición de sus llamados. Nuestra vista está ciega y los oídos sordos, mientras repican las alarmas cansadas y todo va cubriéndose de blanco, tratando de convencer con su color que lo que pasa es bueno y es normal. Poco a poco el olfato se embota y el olor a podrido se convierte en un aroma más o dejamos de percibirlo ya.

Lo malo ahora es bueno y se muestra, entre risas, el color blanco como si fuera el color de la verdad.