ODIO ARMADO


Odio

El atentado de Boston, cartas envenenadas y la sospecha que la motivación de esta escalada de horror responda a lo que está sucediendo en USA con las armas o quizá como una protesta xenofóbica frente a los aspirantes al “sueño americano”, revelan a grupos no solamente duros y recalcitrantes, sino a quienes creen en la muerte como una solución.

La ola de violencia que esperamos no siga recorriendo las calles, tiene su origen en el odio. Nace desde la mediocridad de seres que se creen superiores cuando la realidad los echa fuera. Nace de un “querer ser” y no poderlo. La “ley del rifle” es la respuesta de los que nunca tuvieron argumentos, ni los tendrán tampoco.

Para ellos los “otros” no son nadie, no existen para ellos que les niegan los derechos más básicos. El odio armado recorre las ciudades y los grandes intereses económicos lo alientan, esperando que las armas defiendan “sus derechos”: su derecho a matar, a ignorar a los “otros”. Hay una parte de la sociedad que está enferma y parece no querer tener cura. La solución no es simple, pero habría que aislar al enfermo para que no contagie.