LOS ANTIVALORES ESTÁN RELLENOS DE MUERTE


“La Policía de Zimbabue arrestó a dos personas que trataron de reclamar el cadáver de un hombre que falleció al explotar una de las cápsulas del kilo y medio de heroína que portaba en su estómago, informó hoy la prensa local.

El tanzano Mlawa Jumanne Ndumbogane y Mufungo Ngara, ciudadano de Zimbabue, fueron detenidos el miércoles pasado cuando trataban de llevarse del tanatorio el cuerpo de Ally Omari Mpili, su supuesto cómplice.

Mpili murió en Harare, donde se encontraba en tránsito hacia Sudáfrica procedente de Tanzania, al romperse una de las bolas de heroína que portaba en su estómago, informó hoy el diario gubernamental Herald.

La Policía llevó el cadáver a un tanatorio a la espera de practicarle la autopsia.

«La pareja fue arrestada antes de se llevaran el cadáver, una vez que la Policía tuvo conocimiento de que ambos habían reclamado el cuerpo», explicó una fuente policial al Herald.

La autopsia encontró más tarde que el fallecido portaba 1,4 kilos de heroína, valorada en unos 112.000 dólares o 87.000 euros.

Un tribunal de Harare denegó este lunes la fianza a los dos detenidos.

«Ambos tenían perfecto conocimiento de las drogas (que portaba Mpili) y no tienen derecho a transportar este tipo de sustancias a Sudáfrica a través de Zimbabue», afirmó al Herald el fiscal Tungamirai Chakurira.”  Fuente EFE

 

 

El  narco no se detiene ante nada, pues el negocio debe seguir.

La noticia traída por EFE nos demuestra que ni la muerte arredra a quienes están acostumbrados a traficar con ella. Esto me recuerda a otra noticia que leí atónito hace como treinta años, que daba cuenta del descubrimiento que había hecho la policía en un país vecino en el aeropuerto. Encontraron que una de las pasajeras llevaba en brazos un bebé aparentemente dormido. Las peores sospechas se confirmaron al descubrir que en realidad estaba muerto y al examinar el cuerpecito vieron que estaba cosido: dentro lo hallaron lleno de cocaína en polvo.

Definitivamente hay algo que resulta mucho más valioso que la vida para gente de esa ralea y parece ser el dinero.

Machaconamente vuelvo al tema no de la falta de valores ya, sino a su inversión total: lo malo pasa a ser bueno y lo pésimo, mejor.

Si uno recolectara todo lo que se publica sobre el asunto e hiciera un mapa de sucesos, vería que es un tema mundial, que no distingue regiones.

Es preocupante porque deliberadamente se cambia el valor de las cosas por precio: “Tanto cuestas, tanto vales”. Esto que se extiende en la tierra, anida en muchísimos espíritus, dando como resultado un desprecio peligroso por el bien. Creo que es el momento de que empecemos un verdadero rearme moral, que haga surgir de nuevo los valores. Se está haciendo algo pero poco, el término mismo no es nuevo, pero debería cobrar mayores bríos y convertirse en una cruzada mundial. Sin embargo nada se logrará si no se cambia al hombre y su modo equivocado de pensar. Hay, como dijo César Vallejo, muchísimo qué hacer. Si no se empieza hoy, será tarde mañana.

Las noticias conmueven: deben movernos a hacer lo correcto.

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LA LEY Y EL ORDEN


Poco a poco van ocupando el lugar que les corresponde. El cumplimiento de los preceptos que permiten una mejor vida social, tan venidos a menos, pareciera estar tomando cuerpo y la ciudadanía se está dando cuenta que las bravatas delincuenciales son solo eso: pompas de jabón sucias que se revientan al chocar con lo que debe ser.

Ha bastado que se mantenga la firmeza necesaria frente a lo que daña a todos, para que la cobardía retroceda. Pero ¡cuidado! Este es solo un retroceso para volver a aparecer usando cualquier resquicio: la delincuencia no duerme y siempre estará buscando por donde atacar. Por eso es tan importante que la ley y el orden entren a tallar y sean comprendidos y bienvenidos por todos.

Estamos empezando a comprender que no se puede vivir sin ellas. Que el reino del “déjalo así nomás, no te preocupes, nadie se va a dar cuenta” debe ser borrado para siempre y tenemos que buscar los caminos, porque atajos y vericuetos, pueden llevarnos a la desgracia.

Estoy seguro que hay una sensación de verdadero alivio al ver que al toro se le toma por las astas y no se “marea la perdiz” con declaraciones que son disculpas. Todos hemos celebrado la actitud de la alcaldesa, menos los “damnificados” que pretendían continuar medrando y los que les servían de caja de resonancia,  tratando de mezquinar el hecho, diciendo como hubieran actuado ellos. Por fin parece no haber lugar para las medias tintas y de eszo debemos alegrarnos.

 

LOS TRES AÑOS DE McMANU


Ayer cumplió tres años nuestro nieto Manu, “McManu”, al que le gustan McQueen y sus amigos, los automóviles de la película de dibujos animados.

Cuando podemos lo vemos por la computadora y disfrutamos de sus avances en lenguaje, genio y crecimiento.

Es que mide un metro y algo, habla como un loro y “dice claramente “más tarde” cuando su mamá quiere que haga algo de inmediato.

Los nietos que han ido viniendo espaciados, con la mayor de 18 años y la última de cinco meses, son tres, como la edad de McManu. Son tres que vinieron trayendo una alegría diferente a la que nos dieron las dos hijas. Será tal vez que como dicen los padres educan y los abuelos engríen, no lo sé, pero es un hecho que hay responsables directos que son sus padres y aunque no los hayamos “malcriado”, siempre hay una actitud más relajada, permisiva, con respecto a ellos.

Tener nietos es una aventura diferente de la que significa tener hijos. Yo diría que es como un libro entretenido de Emilio Salgari, que uno vuelve a leer y como que ya sabe lo que sucederá y lo disfruta mucho más. Hay años y experiencias de distancia. Las aventuras lo siguen siendo, pero cada pasaje se siente rico y sin urgencias. Aprendimos que adelantar las páginas no nos conduce a nada sino a perder tesoros que brillan a cada paso.

Con esto no quiero decir que no disfrutáramos de nuestras hijas, pero a veces estábamos muy ocupados tratando que hicieran lo correcto y nos distraíamos. El proceso de crecimiento requiere de atención y concentración, que no nos faltan ahora con los nietos, pero como dije antes, hay como un mirar distinto y, la palabra no es exacta, benevolente.

No puedo dejar de escribir sobre esto, porque sé que aunque no sea muy interesante, los tres son una luz que va alumbrando  el camino, a una hora en que el crepúsculo va haciéndose presente.

LA LEY DEL TALIÓN


DISCULPEN QUE SEA REPETITIVO…

 

(latín: lex talionis) se refiere a un principio jurídico de justicia retributiva en el que la norma imponía un castigo que se identificaba con el crimen cometido. El término «talión» deriva de la palabra latina «talis» o «tale» que significa idéntica o semejante, de modo que no se refiere a una pena equivalente sino a una pena idéntica. La expresión más conocida de la ley del talión es «ojo por ojo, diente por diente» aparecida en el Éxodo veterotestamentario.

Históricamente, constituye el primer intento por establecer una proporcionalidad entre daño recibido en un crimen y daño producido en el castigo, siendo así el primer límite a la venganza.

(Fuente: WIKIPEDIA.)

 

Lo primero que se viene a la mente cuando vemos las noticias del caos de “La Parada” es la Ley del Talión. Pienso que si aquí aplicamos esta antigua ley, a quien rompió una pata a la yegua policial a la que hubo que sacrificar, tendríamos que romperle una pierna y luego liquidarlo. Si se aplicara a los delincuentes que saquearon, golpearon y sembraron el pánico, habría que quitarles todo hasta desnudarlos, pegarles hasta no más y aterrorizarlos sometiéndolos a una abstinencia total de su droga favorita o haciéndoles ver la realidad del peor infierno carcelario, suspendidos de una cuerda que se va rompiendo poco a poco hasta dejarlos caer en él.

Esto, la ley citada se dice, es un límite a la venganza y trata de establecer una proporción entre el daño ocasionado por un crimen y el castigo. Es una pena idéntica al daño causado.

En un país como el nuestro donde las leyes parecen estar escritas en el viento o pintadas pon pintura invisible en paredes transparentes, esta primitiva ley tampoco se aplicaría y así la impunidad, una vez más, gracias al dinero, las conexiones políticas, “oficiosas”, o tal vez al miedo, volverá a ser el beneficio de quienes deberían, por lo menos, pudrirse en la sombra.

Es muy fácil echarle la culpa a quien quiere hacer que la ley se cumpla y maniobrar en la oscuridad para crear el caos. Los vándalos tienen azuzadores, los azuzadores jefes y estos financistas. Hay una pléyade de tontos útiles que aplauden a cambio de un vaso de pisco, unos soles o por el hecho de que “otros aplauden”. No nos equivoquemos: los delincuentes son organizados por alguien con intereses propios, que elude dar la cara, porque sabe pagar a quienes la muestran en su lugar, mientras se frota las manos: el viejo truco de tirar la piedra y esconder la mano, o frotársela con la otra de puro gusto.

Oleadas de líneas sobre el vandalismo y películas enteras con las fotos de los delincuente actuando se ha emitido e impreso en pocos días. Artículos y grita en pro de la revocatoria de una alcaldesa culpable de querer lograr una Lima limpia de basura de dos pies y de la otra, nos tratan de decir que todo es su culpa por tratar de hacer que la ley rija y desaparezca la corrupción.

Realmente la basura está saliendo de los vertederos, poniéndose corbata y tratando de convencernos que es olor a rosas la podredumbre que respiramos.

La Ley del Talión es una tentación justiciera y tal vez si se aplicara dejaría limpias las calles, vacías las covachas y desiertas algunas oficinas desde donde se orquesta el pandemonio en que vivimos.

 

 

EL CAOS REPTANTE


Las noticias del jueves estuvieron dominadas localmente por la violencia.

Lo ocurrido en “La Parada” no puede dejar sin reaccionar de alguna forma a nadie. Ver en TV a delincuentes haciendo de las suyas, provocando el desorden, el caos y la desgracia, no en una serie, sino en la vida real, nos dice que el borde está muy cerca y que la caída al abismo es cuestión de formalidades.

Los comerciantes y sus dirigentes empeñados en perpetuar un statu quo imposible de soportar un día más, han logrado que quienes piensan se den perfecta cuenta de sus protervas intenciones. Quieren con argucias mil y pretextos múltiples, continuar con el lucrativo engaño, asentado en la mugre y su propia conveniencia. ¡Y no son sino intermediarios que lo encarecen todo, que actúan como si fueran los dueños de lo que únicamente traspasan!

Estas líneas quieren transmitir el horror de un ciudadano por las desigualdades que ellos mismos crean y después agitan como banderas de “lucha”.

El “Caos Reptante” de H.P. Lovecraft tiene aquí su mejor retrato. No es posible, no me cansaré de repetirlo, que las amas de casa y la ciudadanía de Lima estén en manos de una caterva tal y que se tenga que aceptar los dictámenes de delincuentes que engordan a costa de familias que no se merecen un trato tan bajo, rastrero y asesino.

Ese lumpen se frota las manos con una “revocatoria” que se propone porque se quieren hacer cumplir las reglas. Es la salida perfecta de los delincuentes que se amparan en la “ley” para conseguir que lo que los castiga sea visto como malo.  El mundo está al revés y la letra del tango “Cambalache” es tristemente real.

No entiendo por qué la alcaldesa no salió al frente de inmediato. Estando fuera de la ciudad habría bastado una llamada por teléfono. Esta es una falla de comunicación, porque solo los muertos no hablan y “el mudo” era otro.

Fotografía: fuente «Radio Capital»

CUANDO EL SERVICIO SE CONVIERTE EN «CERBISYOH»


En Facebook me encuentro con que un amigo mío se queja de estar sin Speedy en Chorrillos, por falla masiva de Telefónica, a.k.a.Movistar”. Este hecho es una redundancia ya. Me pasó lo mismo en Surco y estoy seguro que sucede en diferentes lugares donde Speedy llega (o debería llegar) con regularidad.

Alguien me explicó que lo que sucedía era que la venta masiva de servicios, no había ido acompañada de un incremento de la capacidad instalada. Es decir, le agregan comensales a la mesa, no alcanza para todos y muchos se tienen que contentar con ver…y soñar.

Me parece del todo injusto que una empresa se aproveche de esta manera de lo que ya es una necesidad y aún más: se encargue de promover la demanda, sin satisfacerla.

En algún momento traté de mudarme a CLARO, pero luego de dos “confirmaciones” y un par de semanas, dijeron que como era el primero en requerir el servicio en mi edificio, les era imposible atenderme por falta de posibilidades técnicas. Es decir, el mismo mal servicio y la misma ausencia de a quién quejarse. Se me dirá que lo haga a INDECOPI o a alguna de las sociedades de protección a los consumidores: lamentablemente el tiempo que tarda un reclamo, si es atendido, es lo opuesto a speedy (rapidito) y las respuestas son bastante opacas.

Mientras tanto ambas empresas siguen reclutando incautos y parecen no darse cuenta o no importarles que estén coleccionando una legión de descontentos que no solo no se calla, sino que circula y comunica su malestar.

Las dos son empresas de servicios y dependen, como toda empresa, de sus clientes y si estos se sienten engañados y estafados ¿es lo mejor seguir haciendo turumba y mil con los antiguos y los recién conseguidos?: no es lo que aprendí en mis años de trabajar en publicidad y marketing.

La posición de dominio no es sana y debería abrirse el abanico. La competencia real trae siempre un mejor servicio y evita ciertos acuerdos y concesiones que mágicamente ocurren en desmedro de un público inerme.