FRASE PARA PENSAR


En mi computador tengo como protector de pantalla una frase que estuvo durante mucho tiempo en un afiche, puesto en la cabecera de la cama de mi habitación cuando era soltero. Era un fondo amarillo violento, que tenía la cara del Che Guevara (en la famosa foto tomada por Alexander Korda) solarizada en y la frase: “SEAMOS REALISTAS, PIDAMOS LO IMPOSIBLE”. Hoy, cerca de cincuenta años después más o menos, esas palabras siguen diciéndome que el camino de las quimeras es el verdadero camino.

Proveniente de los “Sucesos de Mayo del ´68”, de París, resume toda una filosofía de vida, que animó a los jóvenes a realizar uno de los más grandes movimientos populares del siglo pasado y que cambió para siempre el panorama no solo francés y europeo sino mundial.

Creo firmemente en que lo que esa frase encierra como propuesta de vida, refleja perfectamente el ánimo joven y que traspasando épocas, es más actual que nunca, hoy que se ofrecen sucedáneos de baja calidad a los legítimos sueños. Siempre he pesado que se podía llegar más allá de lo visiblemente alcanzable y que lo único que hace falta es decisión y valentía, dos cualidades que los jóvenes siempre han mostrado.

El ser joven no solo pertenece a la edad cronológica, sino al espíritu. Se puede ser un anciano de veinte años y un muchacho de sesenta. Los sueños son más poderosos que la realidad y son estos los que impulsan todo hacia adelante y hacia arriba. La juventud que anida en los corazones es mucho más fuerte que el tiempo: lo veo en las personas que parecen no envejecer porque no amainan su entusiasmo,  en aquellas que enfrentan el día con esperanza y saben que cada minuto es una batalla ganada en la guerra del tiempo.

Son las personas a las que esta frase pinta, decididas a luchar siempre por conseguir aquello que a otros parece inalcanzable: aquellos para los que no existen imposibles.

Seamos realistas, pidamos lo imposible: solo así se podrá construir el mundo.