VOLVER DEL INFIERNO


No puedo dejar de manifestar mi alegría, que es la de todos los que tienen algo de seres humanos, por el retorno de Luis Astuquillca. El joven policía es una muestra de valor. Del verdadero valor que a tantos falta. Hoy es un héroe vivo, pero pudo haber muerto.

Los criminales, disfrazando de ideología su accionar, lo sindicaron como “enemigo”, es decir aquel que impide sus trapicheos. Los nombres para encubrir a esta ralea poco importan: pueden ser el de narcotraficantes, terroristas o narcoterroristas. Lo verdadero es que pertenecen a ese rebaño que puebla las crueles pesadillas del infierno y que se sostiene y actúa por el dinero. Va en busca de él y no se conoce nada que pueda detenerlo, salvo la muerte.

Le dispararon a un ser humano como lo han hecho con muchísimos otros para “avanzar” en un combate que pierde sus raíces en la historia: el del bien y el mal. Porque esos nombres mencionados encarnan el mal que agazapado busca infringir una derrota absoluta para así poder ponerse la piel de cordero y hacer lícito y positivo su accionar.

Luis ha vuelto y eso debe hacernos reaccionar y rechazar profundamente a quienes parecen hacer el juego a los delincuentes. Les hacen el juego con la injusticia, con el latrocinio silencioso que merma hasta dejar exhausta lo que con derecho es la defensa de la sociedad. Les hace el juego porque al igual que a ellos, lo único que les interesa es una cuenta bancaria abultada, no importando que tenga billetes manchados de sangre, que pueda pagar sus lujos de vida cobarde.

¡Qué lástima que la historia se repita y solo los nombres del infierno cambien! Seguimos sin haber aprendido que el bienestar exagerado de unos pocos significa el sufrimiento de los muchos y que la indiferencia es tan mortal como las balas, las minas antipersonales y el napalm.

El regreso de Luis del infierno que ahora tiene otro nombre, tendría que hacer reaccionar al Perú entero y no dejar que sea “el Gobierno” quien se encargue. El Gobierno somos todos y no creo que nadie pueda negarse a salir en defensa de la salud, la decencia y el progreso para todos y no para unos cuantos que se esconden para después unirse al mal y ayudarlo a hacerse pasar por lo que nunca fue.

¡Bienvenido y gracias Luis Astuquillca! Te lo dice el Perú que les debe a todos tus compañeros, los que cayeron, los que aún luchan y a ti, la posibilidad de seguir siendo país.

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.