LEYENDO LO QUE HAY QUE LEER


Definitivamente, cuando uno lee se cuestiona lo que escribe. Se lo cuestiona porque se da cuenta que siempre habrá mucha más gente que lo hace mejor, mucho mejor y que lo que se alcanza a hacer no pasa de balbuceos.

Estoy leyendo un libro de Saramago, titulado “Claraboya”, cuyo original estuvo “perdido” 19 años hasta que de la editorial donde envió su manuscrito cuando era un joven, le respondieron “que lo habían encontrado en una mudanza” y que estaban dispuestos a conversar sobre su publicación. Claro, a esas alturas el portugués ya había obtenido el premio Nobel y por supuesto su fama era universal. El escritor agradeció, recogió personalmente los folios e hizo lo que cualquiera en su sano juicio haría: ignorarlos, añadiendo supongo un buen “corte de manga” mental.

Hay personas que creen que pueden aprovechar del prójimo y que este no tiene memoria o es estúpido. Mi lectura se la debo a Anagrama y a la Fundación José Saramago. Pongo esto como ejemplo de cuan primariosos son estos escritos al lado de gigantes como él. Y si se hace un recorrido rápido de títulos se comprueba que no solo hay muchísimo por leer, sino que son buenas historias, magníficas tramas y que bajo la apariencia de sencilleces como la novela a que aludo, se esconden enormidades que hacen que se prefiera leer.

Sin embargo escribo para contar un poco lo que hago, lo que pienso. Escribo y sé que algunos me leen. Para ellos, un mensaje: lean mucho. Lean hasta cansarse, porque es la única manera que conozco, lo digo una vez más, de enriquecerse. De atesorar aquello que una vez guardado dentro de uno, no hay forma de que lo quiten, lo ataquen destruyéndolo. Tal vez el alzheimer corroa lo leído, pero mientras tanto se gozará de algo que nunca se podrá contar bien, porque el lector no encontrará otras palabras que las leídas y todo lo que diga carecerá del brillo y la emoción de descubrir detrás de cada frase un mundo.

Saramago y escritores del mundo, ¡chapeau!

 

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

2 comentarios en «LEYENDO LO QUE HAY QUE LEER»

  1. Leer, seguir leyendo, hacer preguntas (quiza mas que respuestas)..Si tu dices eso imaginate como estamos el resto que nos armamos de valor para escribir…Gracias como siempre =)

  2. Pienso que estoy jugando a escribir. Cuando leo a los que lo hacen «en serio» me siento diminuto.
    ¡Hay tantas preguntas por hacer y tantas respuestas por recibir…!
    Lo fantástico de leer es que hay muchos mares por navegar y tierras por descubrir.
    Lo hermoso de poder escribir, aunque sea un poquito, es que mantiene viva la esperanza.
    Gracias a ti, porque escribes y lees.
    Un abrazo grande,
    Manolo
    🙂

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