SELF


He conseguido comprar varios libros con un descuento importante y desde el domingo me estoy dando un banquete de lectura, muy a mi modo, leyendo tres títulos alternadamente. Títulos que no tienen nada que ver el uno con el otro y que me permiten ejercitar memoria, curiosidad y capacidad lectora a la vez.

Caigo a menudo en el tema de la lectura, pero es que para mi resulta tan importante y enriquecedor, que recuerdo los casi tres meses que pasé ciego y todo el otro tiempo largo en que no pude leer y me asombro de cómo mi cerebro se regenerara al punto de lograr descifrar las letras, mi memoria se mantuviera para recordarlas y mi capacidad de comprensión estuviera pronta para poder entender lo que leía. Muchas veces he dicho que la importancia del cerebro es tal, que sin él no seríamos nada: solamente un pedazo de carne que posiblemente lata debido al pulsar rítmico del corazón.

Esto es lo que no llego a entender de quienes adrede atacan al único órgano que nos hace ser. Donde habita el “self” que permite que, valga la redundancia, seamos.

No lo concibo y cuando veo a los boxeadores machacar con los puños la conciencia del contrario y hacer que su cerebro se golpee contra las paredes del cráneo produciéndose hematomas que a veces llevan al desvanecimiento y a la muerte y a quienes consumen drogas, llámense estas cocaína o sus derivados, marihuana, morfina, alcohol, metadona y tantas otras combinaciones formuladas para sacar de su eje natural al órgano pensante, siento que hay una tremenda equivocación.

Muchos viven en mundos paralelos donde respiran colores, ven sabores y escuchan hablar a las plantas. Buscan fugarse de un mundo que no les es amable por miedo a este o por la cobardía de no querer enfrentarlo. Cada vez que pienso en el daño que le he hecho a mi cerebro con el alcohol ingerido y los compuestos químicos del tabaco que fumaba, me admiro lo fuerte que este órgano es para continuar subsistiendo, funcionando y haciendo funcionar mi existencia. Suena melodramático pero no le ponemos interés alguno y se prefiere una operación para bajar la barriga que mantener un estado mental no digo óptimo, pero sano.

Tal vez sean los años y las cosas que me han pasado los que me hacen pensar así. Tal vez, pero ahora aprovecho para poder leer, porque no sé si mañana podré hacerlo o la agudización de un accidente vascular dejará mi cerebro en blanco y a mí como un objeto. No lo sé y trato de aprovechar el tiempo: de sacarle el jugo a las horas y absorber lo posible ¿Para qué? Tal vez porque los que escribieron esperaban que alguien los leyera y aunque desaparecidos ya, sobrevivieran en esas letras que tan amorosamente unieron.

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

2 comentarios en “SELF”

  1. Es increible, como tu dices, que muchos no aprecien y valoren la maravilla que es nuestro cerebro y lo maltraten con alcohol y drogas, marihuana, cocaina y otras. Cada día al despertar doy gracias a Dios de tener el cerebro funcionando perfectamente y asímismo la maravilla que mi madre de 100 años este lúcida y pueda conversar y reconocer a nosotros sus hijos y familiares cercanos, ésto debido a que ha tenido una vida sana, sin alcohol, tabaco y menos drogas. Siempre ha sido una persona positiva y con fé en Dios, creo que sumado todo ésto a una vida sana, permite que su cerebro siga trabajando bien.

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