HUMALA PRESIDENTE DE TODOS LOS PERUANOS por Peter Sanguineti.


ESTE POST ESTÁ ESCRITO POR MI AMIGO PETER SANGUINETI Y LE PEDÍ PERMISO PARA PUBLICARLO, PORQUE PIENSO QUE OPINIONES COMO LA SUYA, DEBEN TENERSE EN CUENTA PARA FORMAR LA PROPIA..

¡GRACIAS PETER, POR LA CONFIANZA!

 

Pensándolo bien lo sucedido con el proyecto Conga trasciende los pasos de un simple baile. Conga puede que sea la bisagra, el puente que nos catapulte definitivamente al Perú moderno. Para que esto adquiera validez, se requiere que Humala se afirme como presidente de todos los peruanos.

 

El conflicto Cajamarquino nos ha convertido a todos en una suerte de especialistas en temas mineros. Es que aquello que antaño un gobierno de perfil oligárquico podía resolver entre cuatro paredes y sin mucho escándalo, ahora por acción del avance de las comunicaciones y de la modernidad esto se hace más difícil ya que disponemos de información instantánea y en vivo y en directo allí donde las papas queman.

 

Uno de los problemas de nuestro atraso ha sido sin duda haber adolecido en el pasado de una falta de identidad nacional, de un sentimiento de peruanidad y del orgullo de ser peruanos. En la práctica en el Perú aun no todos los ciudadanos somos considerados ciudadanos de primera. Es decir aun nos falta convertirnos en una sociedad en la que todos los peruanos seamos considerados un fin en si mismos y no un medio para que otros logren sus fines.

 

Sin embargo considero que nunca antes hemos estado tan cerca de lograr la ansiada meta de tener una identidad nacional propia. De sentirnos todos peruanos, a pesar de nuestras diferencias y quizás  precisamente por esas mismas diferencias.

 

Si bien percibimos que estamos muy cerca de alcanzarla, también corremos el riesgo de echarlo todo a perder. Una forma de echarlo a perder es que Ollanta Humala vuelva sobre sus pasos y pretenda gobernarnos con su plan original en vez de la hoja de ruta que lo llevo a ganar las elecciones. Por fortuna todo hace suponer que aunque con alguna justificada lentitud Humala está madurando  positivamente y se mantiene en el justo medio. De esta forma, sin caer en la tentación de los extremos puede gobernar como presidente de todos los peruanos, que es lo que esta etapa crucial exige.

 

Sobre el proyecto Conga los peruanos que no vivimos en Cajamarca aun no tenemos claro el fondo del problema. De un lado percibimos que la empresa Yanacocha no las tiene todas consigo y de otro lado nuestro sentido común nos dice que la buena voluntad de los campesinos viene siendo manipulada con fines políticos. En este juego de tira y afloja esta el futuro del Perú ya que todos sabemos que somos un país minero y necesitamos de la inversión en minería, pero con respeto al medio ambiente. Uno de los temas que precisamente diferencia a esta época de otras anteriores es que ahora existen valores de reconocimiento universal como son los derechos humanos, el respeto al medio ambiente y la responsabilidad social, lo que hace indispensable que para resolver estos temas exista la llamada inclusión social. No se trata entonces de resolver las cosas al caballazo y por la fuerza. Nuestra aun inmadura democracia esta siendo sometida a pruebas de fuego de las que esperamos salga bien librada por el bien de la patria.

 

Es necesario entonces que el gobierno sepa mediar en este autentico dilema kantiano. No sabemos si darle la razón a la empresa minera interesada en el oro o a los campesinos que claman por la vida y el agua. El dilema se presenta incluso a nivel de los técnicos. Esta claro que muy pocos técnicos han leído (y comprendido) el famoso estudio de impacto ambiental y existe muy poca información de este tipo al alcance del publico. A mi me han llegado dos opiniones objetivas pero discrepantes sobre el mismo tema. En un caso es un pronunciamiento de los alumnos de la facultad de Ingeniera Agrícola de la Molina, y la otra un excelente artículo en El Comercio del ingeniero Luis Chang (En el nombre del agua). Ambas posiciones tratan con sendos razonamientos lógicos y técnicos el problema de las cuencas y del agua y los probables efectos del proyecto sobre el medio ambiente. Pero sus conclusiones son diametralmente opuestas. Si eso sucede con los técnicos, imagínense si los campesinos de Cajamarca no serán fácil presa de manipuladores profesionales.

 

Es bueno entonces que se haya abierto este cuarto intermedio para un mejor y más amplio debate sobre este importante proyecto, clave para el futuro desarrollo del Perú.