DIA DEL PADRE


 

Hoy es Día del Padre. Los comercios esperan elevar sus ventas por la fecha, los correos electrónicos se llenan de ofertas así como la mayoría de los medios de publicidad. En muchos lugares se destapan o destaparán botellas para brindar con el “hombre de la casa” y por él.

Otros pensaremos en silencio en nuestro padre ido y como siempre, lo encomendaremos a Dios, sabiendo que continúa mirándonos y aprobando o meneando la cabeza ante nuestras acciones. ¡Día del Padre!

Sí, yo también lo soy y abuelo por añadidura y hoy recibí una nota en Facebook, que me llenó de emoción. Una nota de felicitación de un ex alumno mío, amigo muy querido.

Me saludaba por el día y felicitaba por todos los hijos, alumnos y alumnas, que he tenido.

Es cierto: son mis hijos. Les dí lo que creí mejor para que no tuvieran que pasar las penurias que pasé yo. Los aconsejé para que miraran bien el terreno y no tropezaran ni cayeran en los huecos y trampas en los que yo había caído. Siempre traté de velar sus pasos porque, vale la pena decirlo, mi padre lo hizo así y muchas veces no le presté atención. Fui dueño de mis propios errores, y ahora me doy cuenta que los caminos son difíciles con un guía e imposibles si no tenemos uno.

Por eso hoy, la nota de Héctor me hizo sentirme mucho más feliz que el contento grande que me dieron los saludos de mis hijas, nietos, yernos y amigos. Mucho más feliz digo, porque me sentí aludido por el Gran Libro, que habla de una descendencia tan numerosa como las estrellas del cielo.