FUENTEOVEJUNA.


Los medios peruanos están de plácemes porque tienen material de sobra. Lo único malo es que todo gira en torno a un solo tema: las elecciones presidenciales y de Congreso del 10 de abril.

Todo el tiempo las primeras planas de los diarios, los reportajes de TV,  radio y los portales peruanos de Internet, se inundan de “noticias” que más parecen un run-run monocorde. Declaraciones de unos, defensa de otros, ataques que envidiaría un karateka y mil argucias para hacerse notar, denunciando y hablando a quien quiera escuchar, tratando de echar lodo al contrario (que son todos los participantes).

Tenemos para rato. No nos hemos repuesto de una campaña electoral y ya estamos inmersos en otra donde abundan las frases de doble sentido y de un solo sentido. Ahora (como suele ser) todos le pegan al que las encuestas dan como primero (aunque digan no creer en las encuestas) y tratan de subirse al carro aunque sea a la volada. No se quieren dar cuenta que cuanto más lo mencionen, más favor que se le hace. Nadie, en la vida real ataca a quien no considera una amenaza. El título de la nota tiene que ver con esto. “¡Todos a una: Fuenteovejuna!”.

Ahora se solicitan análisis toxicológicos o antidoping, como si de deporte se tratara. Todo vale para cobrar notoriedad. No importan las propuestas sobre temas cruciales. Mientras el país se “divierte” con estas cosas, lo verdadero queda atrás. Se esconde. En su afán de golpear al primero se llega a inventar asuntos inverosímiles. Las acusaciones vuelan y no se llega, no digo a la médula, sino a la carnecita.

Es una vergüenza que muchos medios avala. La avalan porque es una manera de vender a forro y forrarse. Sólo cada 5 años se presenta esta oportunidad…

¿A quién creer? ¿Qué se puede esperar de quienes cuando pueden y deben, en vez de informar se dedican a desmerecer? El Perú es mucho más que un buen negocio ocasional.

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