ES SÁBADO.


El sábado es un día de espera. En primer lugar, esperar que llegue el domingo y así completar la semana. Luego están la pila de cosas que vamos posponiendo durante cinco días para esas horas que están entre el viernes y el último día.

El sábado es día de «geniograma» el quiz de El Comercio, que ahora me sirve de ejercicio para ver ajustadamente. El sábado está lleno de buenas intenciones, acumuladas una tras otra. Buenas intenciones que la mayor parte de las veces quedan solo en eso.

Es día también de limpieza en muchas casas, donde se voltean colchones, se airean ropas de cama y se lustra los pisos.

Sábado, día comodín que muchas veces sirve para resolver mucho o no hacer nada.

Hoy es sábado y sólo quedan 5 horas y media para que vtermine el día.

Cinco horas y media por llenar. Nuevecitas e impolutas, regidas por los relojes o el oscurecer. Tiempo! lo más escaso del universo, en nuestras manos. Sábado. Un sábado cualquiera de cualquier semana o año. Sólo importa que sea sábado. Como hoy.