FICCIONES


www. ficcion.cinequo.com

Levantarse temprano un día cualquiera y que el taxi que nos lleva a la universidad ruede por avenidas y calles pavimentadas, donde los semáforos funcionen, los peatones crucen por las esquinas y la gente de a pie se salude.

Que los alumnos lleguen temprano, no bostecen de sueño y presenten los trabajos que se les pidió sin necesidad de recordárselo.

Que el correo electrónico no parezca un basurero con cantidades apilables de spam.

Que al ir de la universidad a la oficina los microbuseros no abusen del tamaño de sus vehículos, no compitan por el pasajero, se detengan en las esquinas y no a mitad de la cuadra.

Que los cobradores de los micros no pregonen a gritos su destino.

Que a ningún alcalde se le haya ocurrido romper pistas para “recuperarlas” y que los huecos que la capa asfáltica ofrece sean solamente un mal recuerdo.

Que las compañías privadas que construyen edificios en cualquier calle o avenida no se apropien del orden del tránsito, bloqueándolo o convirtiéndolo en un difícil slalom.

Que los policías no se hagan de la vista gorda ante el frenesí con el que los microbuseros infringen y destrozan minuciosamente cada norma y regla del tánsito.

Que los vehículos den preferencia a los peatones.

Que los peatones no crucen con luz roja, por media cuadra o lo hagan distraidamente.

Que los peatones no caminen y crucen hablando por celular o escuchando por los audífonos sus I Pod.

Que los delincuentes se olviden de lo fácil que resulta arrebatar carteras, maletines o celulares a quienes caminan por calles y jirones.

Que los niños, mendigos y vendedores ambulantes no asalten las ventanillas de los autos.

Que los limpiadores de lunas comprendan de una vez por todas que nadie les dará nada por ensuciarlas, como hacen.

Que los choferes se den cuenta que la bocina no acelera ni las luces rojas ni el tránsito.

Que los vehículos oficiales respeten la norma de no usar sirenas ni circulina.

Que los choferes de microbús hagan caso cuando los pasajeros les rueguen bajar la velocidad.

Podemos continuar con las ficciones, porque todavía no hemos llegado ni a la mitad del camino en un día cualquiera. Seguiremos…

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s