LATINOAMERIENCANTO.


Han salido a caminar…

Mis amigos de Latinoamericanto (LAC),  luego de unos veintipico años volvieron al camino e hicieron soñar al público el viernes 26 de marzo. Fue en el Centro Cultural Rímac del balneario de Asia y repitieron el éxito al día siguiente, sábado.

Qué puedo decir cuando lo que se necesita es disfrutar de su música, de sus canciones, de su energía y de ése cariño maravilloso que ponen en cada nota?  Qué podría comentar que sustituya al arte? Nada. Lo mío son únicamente notas al margen, de un fan que hace más de 25 años empezó a acompañarlos en una ruta que  fue corta en años y riquísima en música,  amistad y vivencias.

En otro lugar de éste blog hay un post titulado “Salgo a Caminar” donde cuento algo sobre el grupo y curiosamente de modo premonitorio, porque un tiempo después mi amigo Alejandro Bianchi me llamó para que participara de esta aventura. Y así volví a ver a todos mis amigos juntos. Gracias a María Rosa Arrarte (ligada desde joven a la fanaticada de los Latinoamericanto) y a su deseo de cumplir un sueño, es que se fue armando poco a poco lo que al principio parecía, si nó una locura, un imposible quijotesco.

Hablo de junio del año pasado. Allí empezó a dar vueltas para mí la rueda imparable de esta historia. Allí comencé a saber lo que era un hada madrina divertida, dulce, enérgica y cariñosa. Allí pude ver a mis amigos bajo las luces del trabajo y del esfuerzo que a cada instante se iban convirtiendo en música y en voces. Mi Dios, qué maravilla! Cuántos recuerdos llegados desde La Estación de Barranco  a través de los años!

Pasó el tiempo y he sido testigo presencial de ajustes, esperanzas, dolores, preguntas, cansancio, persistencia, más de una incompresión y muchísima música llena de buena vibra. Para este estreno no están Alejandro Bianchi ni Gisela  Guédez; uno en Chile y ella en la Isla Margarita. Cantan ahora con Cecilia Bello, Carlos Alonso y Carlos Ruiz, dos voces hermosísimas que delatan a dos de las mujeres más valiosas que he conocido nunca: July Pumarada e Irma Rodríguez. Tampoco tengo más que decir.  Forman parte esta vez músicos de primera, muy valiosos, que multiplican el Sonido Latino dándole ésa dimensión mágica donde suceden cosas.

Tienen que seguir y escuchar a Latinoamericanto: una y mil veces. Les juro que no se cansarán y han de encontrar que siempre hay algo nuevo. Ellos estarán pronto en el auditorio del Santa Úrsula en San Isidro y después en Antica de Barranco.

Perdonen el agradecimiento, pero es que todos ellos van metidos aquí en mi corazón aunque algunos estén lejos por múltples razones. Gracias a todos y a cada uno de los que hizo posible este “sueño imposible” que María Rosa tuvo. Gracias porque sin ella y su fuerza increíble, sin ellos arreglistas, músicos y cantantes; creadores de imágenes, de luces y de escena; técnicos,  asistentes; sin Lourdes la facilitadora que siempre  obtuvo  síes cuando los no reinaban, estaríamos huérfanos de música.

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