MAC QUIAVELO?


Esta tarde oí en el taxi a Coqui Bruce en su segmento de radio Capital, en el cual preguntaba a los oyentes sobre si votaron o votarían de acuerdo con las encuestas y si creían que estas influenciaban en las decisiones populares de voto.

Menudearon las llamadas, incluyendo aquellas en las que el oyente se esmeraba en alabar a dicha radio y su democrática acción de abrir los micrófonos para recoger verdaderas opiniones. Y me puse a pensar al escuchar que no se creía en las encuestas y que decían que la mayoría de las encuestadoras estaban “echadas” y prácticamente vendidas a algún candidato o facción, que lo que al parecer se está consiguiendo es desacreditar a TODAS las empresas que hacen encuestas. Es decir, un efecto calculado.

Un problema “menor” actual, que a la larga deviene en desprestigio para una actividad que bien realizada sirve de mapa, de radiografía y no de oráculo como algunos quisieran que fuera. Es -de pronto- una especie de anticipo para que cuando las encuestas sean adversas, sus resultados se vean como tramposos y falsos o por lo menos dudosos. Eso se llama trabajar a largo plazo,  sacrificando hoy un alfil para salvar más tarde a la reina.

El autor de “El Príncipe”y “El Arte de la Guerra” (sí, como el libro de Sun Tzu; dedicado a Lorenzo Di Filippo Strozzi, patricio florentino,  por Nicolás Maquiavelo) se revela nuevamente como una inagotable fuente de inspiración para gobernantes. Basta leer.