TÉRMINO Y COMIENZO.


Entraremos muy pronto al año 2010.  En realidad esto es más simbólico que otra cosa, pues los días son básicamente iguales; lo que cambia es la actitud. Se «quema» el año viejo con todo lo que supone de cargas y males; la bienvenida al nuevo año es una especie de «borrón y cuenta nueva».  Sin embargo la tierra continúa con sus giros, las olas siguen bañando las playas y  los animales se aparean como siempre, de acuerdo a su instinto. Insisto que el cambio se da en las personas.

Sin embargo es una buena fecha para echar fuera la piel anterior,  como las serpientes,  dejando atrás lo viejo y gastado. Es una buena fecha para empezar haciendo las cosas bien y deseando que todo sea mejor en éstos 365 días que vienen.

Es una buena fecha para felicitar, felicitarnos y enderezar caminos; para empezar agendas, inaugurar calendarios y prometer. Actitud, actitud, actitud.

Cambiando el día, este año se podría parafrasear al  spot de TV: «Un día cualquiera en el que nos acostamos un jueves y nos levantamos el viernes sintiéndonos más hermanos».