HAY HUMO EN TUS OJOS


humo

Hace muchos años The Platters, ése fabuloso grupo vocal norteamericano hizo famosa la canción “Smoke gets in your eyes” cuya traducción sería el título de este post.

Eso pareciera ser el deseo de quienes aprovechan de noticias que de otro modo serían irrelevantes o de aquellas que si bien son importantes, de tanto estirarlas y darles vueltas terminan peor que chicle de club.

Me refiero por supuesto a esta cascada que opaca lo que deberíamos saber y conocer para estar bien informados sobre aspectos que nos interesan como país.

Ya muchos se han ocupado de éste tema que se llama diversión (no bajo la acepción de entretenimiento, sino la de desviar) y que se pone como cebo para que los medios se ocupen de ciertas cuestiones que atraen la atención del público y que por ésto generan audiencia, rating y ventas. Es entonces cuando uno se pregunta si los medios son cómplices involuntarios y el afán de lograr primicias lo embarulla todo; y si no hay primicia, siempre existe la posibilidad de “investigar a fondo” o encontrar nuevas “pistas”.

El resultado es el que vemos;  porque detrás de pulmones robados, asesinatos truculentos, líos de congreso y de farándula, está lo que de veras importa. Aquello que no tiene aristas espectaculares, sangre o ampayes. Allí está agazapada la verdadera corrupción, acecha el peligro y se refocila lo que nos convierte en una especie de republiqueta donde los vaivenes hacen que de pronto no sea bueno invertir, que no se toma en serio y donde a pesar de las mejoras -que son evidentes- los pobres siguen siendo pobres, la inseguridad campea y la ley de la selva impera.

No digo que no se anuncie lo bueno, que sí hay y bastante; lo que me preocupa (como creo que a muchos) es que se promueva el escándalo para ocultar lo que los ciudadanos tienen derecho a saber. Gonzalez Prada decía que el Perú era un país en  el cual, donde se ponía el dedo, saltaba la pus. El refrán dice que “por fuera flores y por adentro temblores”. Me da la impresión que más de uno está tratando de tapar el sol con un dedo.