LA CUMBRE.


Este artículo ha sido publicado el 16.05.008, en el diario “El Tiempo” de la ciudad de Piura.

La cumbre (desde el llano).

Manolo Echegaray

Acerca de la cumbre todos escriben.

Y eso está bien. Debemos saber qué está pasando (aunque a los periodistas les dan la información sin dejar que vayan a buscarla) y para qué sirve, además de recibir visitas importantes.

En Lima, autoridades y personajes se preocupan por explicar los beneficios. Pero para el vecino promedio ha significado atascos monumentales de tránsito, imposibilidad de movilizarse normalmente, levantarse más temprano para llegar a tiempo al trabajo y un feriado largo que resultó ser sólo para empleados estatales.

El ciudadano de a pie refunfuña y las voces oficiales u oficiosas explican y piden comprensión.

Me digo si esta cumbre no estaba prevista desde hace tiempo.

Como muchos no entiendo porqué se hacen cosas a última hora como para juntarlas y crear problemas.

¿Era necesario reparar TODAS las pistas a la vez? ¿Esperábamos quizá que TODAS estuvieran listas para esta cumbre? ¿No será que nos tratan como a ciudadanos de última y que importa más “la imagen” que nuestra ya vapuleada tranquilidad? ¿O es que TODO estará listo para la APEC de noviembre y que esta cumbre es sólo un ensayo general?

Sé que de inmediato surgirán los argumentos y rebatirán lo que pienso.

Bueno, cada taxista que me lleva y persona con la que converso, están incómodos.

Es decir que hay que rebatir lo que mucha gente piensa y dice. ¿No hubiera sido mejor prepararnos antes? ¿No será bueno tener la casa SIEMPRE limpia y no barrer justo cuando las visitas están llegando?

Creo que al vecino común y corriente no sólo hay que darle explicaciones y futuros. No sólo posar para la foto y el “manejo de imagen” jugando para los palcos y occidente. Nuestro estadio también tiene Oriente y Popular.

Además, si bien muchas reuniones se han descentralizado, el Perú es muy grande y los problemas agudos están, como siempre, en las provincias.

Lejos de las comitivas y los cierres de calle; alrededor de minas y campesinos que “no la ven” aún; que están esperando desde hace siglos que también el progreso sea para ellos y no lo vean pasar nada más por carreteras que muchas veces existen sólo en los buenos deseos y la imaginación.

Es en los pueblos olvidados donde el frío mata gentes y animales que están los problemas. Es en los maestros que no están suficientemente capacitados para serlo –y nadie enseña lo que no conoce, ni da lo que no tiene- que están los problemas.

En Lima se realiza la cumbre y en las cumbres peruanas, detrás y debajo de ellas hay una población que Rosa María Palacios calificaba de “invisible”, refiriéndose al limeño inexistente para los visitantes extranjeros.

Es buena la cumbre. Traerá beneficios.

Pero estos tienen que llegar allí donde el tiempo parece haberse detenido y lo moderno es una radio a pilas que no capta sino estática. De otro modo la cumbre sólo servirá para aislar más a los que están del otro lado, porque resulta dificilísimo (y eso cansa) que el progreso suba el cerro.

http://www.eltiempo.com.pe/eltiempo/opinion.html