ZAPATÓLOGO


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Zapatólogo. O sea, el que conoce de zapatos.

Si hay oftalmólogos, cosmetólogos, otorrinolaringólogos, psicólogos, cardiólogos y una cantidad impresionante de especialistas que anuncian su conocimiento sobre la materia que los ocupa, porqué habrían de llamarse los que trabajan y conocen de zapatos, simplemente zapateros?

Entonces aparece el zapatólogo. Me enteré de ello y vi por primera vez a uno en su puesto del jirón Lampa en el centro de Lima, hace ya varios años. Allí, en la parte ancha del jirón, antes del cruce con el jirón Cuzco («Boulevard Cuzcó» según mi padre, cuando fue ampliado, remodelado y adornado con farolas y bancas), un local entre precario y estable, es decir uno de ésos «si me dejan me quedo» tan populares en nuestra Lima, sobre un fondo celeste ostentaba el letrero «ZAPATÓLOGO» escrito con pintura, de cara a la pista, para que lo vieran.

Siempre me gustó el ingenio de un humilde zapatero remendón (sin ser peyorativos) para elevar su título y convertirse por arte de un lenguaje desusado en un verdadero profesional, evitando las ahora antiguas «Renovadoras de calzado» que resultan ser más bien impersonales. Los zapatólogos florecen sin envidiar a los «ólogos» que pueblan la tierra y atienden en consultorios u oficinas elegantes, o que como los geólogos y arqueólogos se internan buscando los tesoros de nuestra tierra, sean estos del pasado o sirvan ser explotados en el futuro.

Pensé escribir algo sobre el hecho entonces y el tiempo fue pasando. Y ahora, pensando en qué manologar, la figura saltó de pronto y aquí esta. He buscado imágenes en Internet, pensando que era más que seguro que algún diario o revista hubiese reseñado el asunto aunque fuera como curiosidad y no encontré nada. Entonces busqué por palabras y me surgió este aviso

zapatólogo

BUSCO TRABAJO EN APARADO DE CALZADO BUENA EXPERIENCIA EN ZAPATO SPORT… TRUJILLANO RESIDENTE POR EL MOMENTO EN LIMA CEL:0449415449 O FIJO:3922156

Zona:
Lima Metropolitana
Fecha:
Martes, 7 de Agosto del 2007, 04:57:31
dentro de 2,170 entradas en Google.
Mi zapatólogo de kiosko estaba en Internet y con fecha de hace casi un año. No sólo había venido de su Trujillo natal, cuna insigne de marinera, caballitos de totora, partido del pueblo y como les decían hace mil años a las chicas de allí, «las pantorrilludas», sino que buscaba trabajo a través de un medio ultra moderno. Globalización le dicen.
Confieso que mi reflexión se desinfló un poco, pero creo que el quid del asunto está en cómo nuestro Perú está cambiando..pero no tanto.
Recuerdo que hace muchos años, allá por el 72, gracias al «Cumpa»Donayre, yo escribía historias en el diario «Correo» e hice un par  sobre Barranco. Mi Barranco, donde  vivía entonces dessiempre.
«Barranco tiempo de amar»y «Dos historias y una más» merecieron aparecer recortadas y pegadas en la vitrina del más popular zapatero de cerca del mercado. Yo vivía, recién casado, a la espalda, en la Av. San Martín, cerca de la comisaría; llevando unos zapatos para arreglar, me dí con la sorpresa de ver mis textos allí, en un lugar visible y popular. Pregunté por el caso y el zapatero me dijo algo más o menos así: «Señor, es la primera vez que alguien escribe en un periódico algo sobre Barranco. Nadie se preocupa. Por éso lo he puesto allí».
No pude contener mi emoción y le dije que era yo el que los había escrito, que era barranquino de toda la vida. Y entonces sucedió: me abrazó y me pidió esperar. En un instante regresó acompañado de otra persona a quien le venía contando lo sucedido. Al entrar, reconocí al Maestro Tapia, electricista de siempre de mi casa de Aytacucho 263 y luego en 28 de Julio 402. Con su camisa y pantalón de drill, tipo «comando», sus anteojos redondos y su maletín de instrumentos, había sido una presencia tranquilizadora cuando volaban los plomos o había que hacer reparaciones para las que mi hermano no tenía tiempo y mi padre, ingeniero mecánico electricista, no haría.
Allí, en la tienda del zapatero nos encontramos y me invitaron a participar en reuniones de barranquinos viejos, para charlar. Llegaban por la tarde y se conversaba harto. Fui muy feliz allí y aprendí tanto que hoy creo que no tengo cómo agradecerles.
Olvidaba que el Maestro Tapia había sido maquinista del funicular que bajaba hasta el establecimiento de baños y que con mis amigos llenábamos de bulla en las mañanas de verano de los años cincuenta.
Ahora me doy cuenta que me reunía en el local de un Zapatólogo, con mayúscula, donde nos dábamos cita miembros de una logia (seguimos con el «logos») de amantes de Barranco.
Así, reflexionando me doy cuenta que la globalización usa nuevos términos para viejos quehaceres y nuevas formas para hacer lo que el hombre viene haciendo desde que está sobre la tierra: comunicar.
Imagen: «Zapatería de Manolito el zapatero», años 50 (Galería de trabajos de La Roda, Andalucía) . Sevillapedia.

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

6 comentarios en «ZAPATÓLOGO»

  1. Agradezco de antemano la informacion que usted me pueda brindar.
    Busco informacion, sobre el Sr. Silvio Tapia Rodriguez, quien fuera maquinista del funicular y elestricista muy querido en Barranco de la decada dels 60 y 70.Tengp informacion de que era natural de Majes- Arequipa y que murio en el año 1985.
    Agradezco mucho la informacion que me pueda brindar, pero al leer que compartio con el muchas conversaciones, me atrevo a preguntarselo.
    Muchas gracias

  2. No sé nada más del maestro Tapia. Solo sé que es uno de los recuerdos más entrañables de mi infancia.
    Las últimas veces que lo vi, fue cuando como experto electricista hizo, que allá a fines de 1971, se corrigiesen los defectos de la instalación eléctrica del departamento que habíamos alquilado, en la avenida Grau, cerca de la Comisaría, en Barranco, cuando Alicia y yo íbamos a casarnos.
    El maestro Tapia era el electricista de confianza de mi madre. Pero estamos remontándonos a muchos, muchos años.
    Agradezco la búsqueda de información porque sé que el hombre al que estoy viendo en mi memoria, era un hombre bueno y que esté donde esté, mi recuerdo agradecido está con él.
    Disculpas por no poder ayudar más.
    Sinceramente,
    Manolo.

  3. le Agradezco mucho los gratos recuerdos que evoca al recordar al Sr. tapia. Pues le contare que el fue el padre de mi suegra y ella crecio pensando que era huerfana, pero asi es la vida. un dia me conto algunas cosas que le habian contado sobre su padre y es asi como yo – que vengo a ser su nieta politica – coimence a buscar informacion sobre el.
    Todas las personas con las que he conversado y he podido obtener informacion sobre el, espresan lo caballero y respetuoso que era , asi como que era muy reservado con su vida privada.
    Que bueno saber que todos los que lo recuerdan, lo hacen con mucho aprecio.
    le agradezco tambien sus palabras.

  4. Me alegro mucho que sea así. Al Maestro Tapia, como ya te dije, lo recuerdo como un hombre bueno, servicial y muy barranquino.
    Recuerdo haber escrito unas historias de Barranco, que «Correo» publicó, en 1972 y que encontré pegadas en la vitrina de un Mestro zapatero muy cerca del mercado. Resultó que en la zapatería se reunían barranquinos viejos, entre ellos su abuelo político. Allí caí yo a nutrirme con las historias que contaban… !Como no recordar al Maestro Tapia con sus anteojos redondos puestos en la frente, o resbalando hasta la punta de su nariz!
    Qué grato para mí, que ellos -los del grupo- leyeran mis historias. Cuando las vi pegadas en el vidrio, pregunté el porqué, la respuesta fue: «Es que es la primera vez que vemos que alguien escribe sobre Barranco, en esta época…» Entonces fue cuando me invitaron a unirme al grupo.

  5. Pues le contare que yo fui al local donde trabajaba ese maestro zapatero a la espalda del mercado y que ahora es el supermercado metro. pero ya no esta el mismo zapatero, son otras personas, pero me indicaron que vaya a unas tiendas mas alla, justo en una electronica y me indicaron que el dueño de la renovadora ya habia fallecido, el Sr. Cotera. De ahi me enviaron a pasaje Rios , donde me entreviste con el historiador Bulnes y me dio el dato de que Don Silvio Tapia era de Majes arequipa .
    Y que murio en el asilo de San Vicente de Paul en el año 1985. Bueno seguire buscando mas datos. Le agradezco por su colaboracion.

  6. Admiro tu constancia y tu búsqueda. Dios tenga en su gloria al maestro Tapia y a todos lo barranquinos que partieron ya y que están acompañándolo en ese Barranco ideal donde él conduce, con alegría, el funicular por toda la eternidad. Gracias!

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