K.A.O.S.


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blog.pucp.edu.pe/…/398/archive/2006-11-22

El villano ataca.

La oscura organización contra la cual lucha el Super Agente 86 desde la pantalla de la memoria televisiva ataca ahora sin misericordia a esta ciudad de Lima.

De pronto la cercanía de reuniones internacionales ha hecho que nuestras autoridades alcaldiles se den cuenta de los huecos en las pistas. Y entonces a repararlas se ha dicho. Pero no se trata de tapar huecos. Hay que hacerlo todo nuevo (lo que está bien), pero a la vez (lo que está mal). Entonces  cierran la Av. Arequipa y la Petit Thouars y si le sumamos la remodelación de la  Marina, la construcción de una extraña pista para ómnibus (fantasmas hasta ahora)  por la vía Expresa con su edificación más de estaciones o paraderos, los arreglos que se tienen que hacer en el centro de la ciudad y las próximas marchas antitodo que se vienen, el  pobre ciudadano se ve apabullado, zaherido, maltratado, vejado, zarandeado, golpeado y una sarta de adjetivos más que diariamente le aumentan el stress, el mal genio y la desesperación.

Va a llegar tarde, tiene que levantarse más temprano, va a pelearse con otros ciudadanos, va a ser asaltado, despojado de su humanidad y sus derechos.

“Por parte de quién?” como diría una secretaria cuando buscamos a alguien. De parte de las autoridades alcaldiles. Esas que dan el ejemplo yéndose a Tacna para inaugurar Hospitales de la Solidaridad o eliminan las Revisiones Técnicas dejando como estúpidos a los que hicieron cola para cumplir, pagaron su plata y ahora ni siquiera pueden usar el comprobante para escribir porque está lleno de letritas impresasque no valen nada.

Sobre este tema se ha escrito, se escribe y se escribirá. Lo repiten los noticieros y lo sufrimos los que vivimos en Lima.

Ya no vivimos en la ciudad jardín, ni siquiera en Lima la horrible de SSB. Vivimos en una lima con minúscula, sin ni siquiera con la categoría de esa fruta que parece un cruce entre mandarina y limón. Nunca hasta ahora habíamos estado tan así.

Y lo peor no es que nos vengan a ver de todo el mundo y quedemos como lo que somos: unos improvisados cochinos, incapaces de organizarnos. No. Lo peor es que tenemos que vivir con ésto.

Los visitantes se irán y terminarán hablando en el resto del mundo de “those fucking peruvians” que no saben sacar la basura y desaparecerla cuando viene gente. No. Nosotros ponemos el tacho en la sala y nos ufanamos de las moscas como si fueran mascotas.

Ellos se irán y nosotros nos quedaremos.

Y si ellos regresan será para dar limosna a  niños con los mocos colgando, patrimonio de adultos que se sientan horas en una berma y los explotan. Será para perder el vuelo re regreso de un Machu Picchu al que no pudieron ir porque había huelga “en defensa del patrimonio nacional”. Será para que los asalten al salir del aeropuerto porque el taxista era “bamba” y los llevó por una “Costa Verde” donde el colector de aguas servidas recién construido duró un día porque se lo llevó el mar y esparce caca y su consiguiente perfume por la zona.

Esos visitantes que vinieron , si regresan, sabrán lo que es el verdadero turismo de aventura. La aventura corrida por su cuenta y riesgo, porque aquí nadie se hace responsable de nada.

El alcalde mayor es mudo y sonríe, inaugurando maravillosas piletas con chorros de agua que son miradas embobados por ciudadanos que vienen desde asentamientos humanos que carecen de agua. Es mudo y mantiene su popularidad esperando que las obras hablen por él. Es el alcalde que ha logrado poner patas arriba a una ciudad que ya era gris y cochinita y ahora es como ciertas personas que no se bañan porque no tienen agua,  pero se echan brillantina al pelo y dicen piropos con una boca llena de dientes cariados.

Exagero? Dése una vuelta por Lima y verá que el mudo tiene la complicidad de otros que llegaron a su sillón gracias a que los habitantes del distrito creyeron en ellos y ahora construyen monumentos, ponen carteles donde anuncian obras que nunca terminarán y cobran cupos a los ambulantes.

Esto es obra de K.A.O.S.

Lo que nos falta es un Maxwell Smart con zapatófono y todo, que nos salve de la destrucción total, disfrazada de reparacionesrevisióntécnica,viaexpresaómnibusytantaotracosaqueestáhastaelperno. Pero por favor, que el “Cono del Silencio”no lo traiga porque bastante silencio tenemos actualmente de parte de quien ya tú sabes quién…y mira cómo estamos.

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

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